Vino desde Temuco para jugar por Deportes Concepción, pero sufrió la desafiliación del club, volvió a su tierra y un llamado lo hizo vestirse otra vez de lila. Este año debutó en un torneo profesional, con 20 años, pero sabe que esta carrera es impredecible, por eso estudia en la Universidad Santo Tomás y ahí también mete goles.
Más de diez jugadores, de cuatro instituciones de educación superior, tomaron parte de este primer torneo. Una actividad que fue bien evaluada no sólo en el contexto de la pandemia, sino que permite pensar en la posibilidad que esta disciplina sea parte, a futuro, de la parrilla regular de la asociación.
Mientras el Campanil suma siete fechas sin perder y tres triunfos en sus últimos cuatro partidos, el acero no ha ganado en sus últimos dos duelos y registra una victoria en sus cuatro juegos más recientes.