La Biblioteca Municipal de Concepción aportará con los textos para los enfermos, los que serán leídos en voz alta por una monitora.
Arduo trabajo para rellenar el terreno, juegos en el río y en vagones de tren abandonados son parte de la vida de una población que se hizo a pulso y que ahora da un vuelco para permitir el paso del puente Bicentenario.