Injuv y SernamEG están desarrollando estrategias para que los jóvenes dejen de naturalizar la problemática, a través de jornadas de conversación en establecimientos educacionales.
La nula vigilancia policial y la presencia constante de delincuentes armados mantienen aterrorizados a sus residentes. Desde 1980 que esperan el regreso de la unidad policial que había en el sector.