“Es muy distinto tener un rival del otro lado, es una exigencia que extrañábamos”, comentó Francisco Portillo, tras el 4-2 sobre Ñublense. Huachipato verá acción hoy ante los rojos.
Llegó a la Universidad del Bío Bío cuando ni siquiera había rama de tenis de mesa y por este inconveniente terminaron armando un equipo competitivo junto a la sede de Chillán. Confiesa que siempre fue un poco vergonzosa, pero el deporte saca lo mejor de su potencial, incluso, ya pudo competir internacionalmente en Lima.