Estos números no solo reflejan dinamismo económico, sino que subrayan la relevancia de un rubro cuya proyección depende, en gran medida, de decisiones políticas.
Este nuevo tipo de documentación no sólo introduce tecnología, sino que redefine la forma en que el Estado se relaciona con la ciudadanía.
Representa una señal clara y trata de que el desarrollo productivo y la protección de la calidad de vida no son objetivos contrapuestos, sino que son desafíos que deben abordarse de manera conjunta y con una debida regulación.
La reiteración de conceptos en Biobío como empleo, seguridad, vivienda y conectividad da cuenta de una agenda compartida que nace desde la experiencia cotidiana de las municipalidades de la zona.