En tiempos de desgaste del medio ambiente, el poder contar con zonas con total resguardo toma más valor que nunca y las instituciones deben responder sobre aquello.
Convivimos todos en diversos contextos y entornos y, como debería ser siempre, las reglas de la vida en sociedad pasan, esencialmente, por el respeto por el prójimo. Es lo mínimo aplicable.
La existencia de hospitales al alcance de todos y de todas es una de las cosas que marca la diferencia en la calidad de vida de las personas.