Los montos morosos con tarjetas de crédito en Chile, que se duplicaron en un año, pasando de 302 millones de dólares a 701 millones, un aumento de 132%, situación asociada al hecho que, en promedio, los chilenos tienen cuatro tarjetas de crédito por persona.
Por lo general, se evita referirse a estos asuntos sensibles, como eufemismos, aludiendo al gran número de jóvenes sanos, estudiosos, trabajadores e integrados en sus hogares y familias, lo cual es cierto, pero que no hace desaparecer las circunstancias señaladas y su inaceptable frecuencia.
A pesar de que la matrícula de mujeres en la educación superior ha aumentado considerablemente en la última década en Chile, es aún uno de los países latinoamericanos con menor proporción de mujeres graduadas de educación universitaria en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.
Ha faltado unidad de propósito, los proyectos de desarrollo de la Región son sistemáticamente bombardeados por los actores regionales, riñas intestinas, luchas pequeñas de poder, han desdibujado la visión de futuro, dejando las intenciones en calidad de escombros.
La ley que establece la acreditación obligatoria, ha generado consecuencias predecibles; muchas carreras de pedagogía no alcanzaron los estándares mínimos para seguir operando.
Según la Agencia de Calidad de la Educación, tomando de base los cuestionarios realizados por estudiantes durante el Simce de 2017, cuatro de diez escolares chilenos son discriminados en sus colegios, por motivos como el aspecto físico, rasgos de personalidad o formas de vestirse.