Si bien el grado de contaminación depende de varios factores, como tecnología y eficiencia de la combustión, calidad y eficiencia de sistemas de abatimiento de emisiones, tamaño de la central y las condiciones climáticas propias de cada zona, lo cierto es que ninguna termoeléctrica no contamina su entorno.
Es muy probable que las consecuencias de estas aglomeraciones se traduzcan en aumento de los contagios. No todos están tomando el peso de sus decisiones en materia sanitaria.
Ver las imágenes del centro de Concepción y varios recintos comerciales sin duda da tristeza e impotencia. Claramente, hay gente que aún no asume la gravedad de la situación.
Le queda al Presidente poco más de un año para ajustar la brújula y gobernar en sintonía con las demandas de la ciudadanía, que se ha expresado una y otra vez en distintos períodos de los últimos 14 meses.
El reportaje que insertamos en esta edición además apunta a una tarea pendiente: la creación de una institucionalidad, con recursos asignados, que promueva los procesos de transferencia tecnológica, y que actúe como puente entre la academia y el mundo privado.