Ahora se espera que vivamos en una cuerda floja, en la que debe ser difícil sobrevivir para los solitarios gerentes generales del pasado y que podría ser más llevadera para uno que deja la puerta abierta, que escucha emociones y que establece vínculos emocionales.
No sé si fue algo planificado, pero todo esto de generar la expectativa de una nueva Constitución escrita por el pueblo resultó perfecto para los partidos políticos.
Rectores dan a conocer minuta técnica y manifiestan que las autoridades de gobierno “han intentado generar desconfianza y desacreditar a las universidades del Consejo de Rectores”. En el texto, además, desmienten cifras y una supuesta falta de regulación.
Instar a la ciudadanía aprovechando los múltiples portales web, como lo han hecho con anterioridad Finlandia y Francia, a proponer y debatir sobre proyectos de ley, podría facilitar el dialogo con el Estado.