Si bien ha mejorado el acceso a las universidades y se sigue trabajando para perfeccionar los instrumentos de selección, el problema comienza mucho más abajo. Y si no se corrige con foco en la calidad, todo el sistema podría tambalear.
Para medir competencias académicas hay que tener instrumentos exigentes, pruebas que en nuestro país han puesto en evidencia que hay niños que reciben educación de buena calidad y otros que no. Culpar a la prueba es un intento insuficiente para evitar enfrentar esa dura realidad.
La ingeniera comercial entregó su diagnóstico de esta problemática y compartió ideas para potenciar la percepción que se tiene de Concepción. En tanto, el alcalde Álvaro Ortiz y el director de Seguridad Pública, Cristian Olivares, dieron a conocer las medidas ejecutadas garantizar la tranquilidad de los penquistas.