Economía y Negocios

14 años creando soluciones de punta

El foco de sus 20 investigadores se centra en áreas del desarrollo ligadas a la actividad silvoagropecuaria, la pesca y acuicultura, medicina y la industria de los alimentos. Objetivo de las líneas de investigación es encontrar soluciones a problemas económicos y sociales.

Por: Javier Ochoa | 22 de Mayo 2019
Fotografía: Diario Concepción

El Centro de Biotecnología de la Universidad de Concepción (CB UdeC) es catalogado por el mundo académico y político como un centro maduro, que está trabajando publicaciones, que está haciendo transferencia de empresas y extensión no solo a los estudiantes de la Universidad de Concepción, sino también hacia otras universidades y la propia ciudadanía a través de los cafés científicos.

Las líneas más importantes donde centran el foco sus investigadores se enmarcan dentro de las actividades silvoagropecuarias, pesca/acuicultura, medicina y alimentos.

Son varios los ejemplos de avances y soluciones biotecnológicas que han resuelto problemas económicos y sociales. Entre ellos destaca VidPaper, iniciativa financiada por Fondef y presentada por el Centro de Biotecnología (CB UdeC), que consiste en convertir los desechos de la producción vitivinícola en papel y cartones, y así darle una segunda vida útil a las más de 400 mil toneladas que dejan los 1.300 millones de litros de vino que se producen anualmente en el país.

Romina Cataldo, ejecutiva de proyectos Fondef del programa Conicyt, afirma que la idea es continuar con la iniciativa “en una segunda etapa, donde ya se pueda masificar y llevar a nivel piloto esta tecnología de desarrollo de desechos para un uso sustentable”. Dentro de las alternativas que ofrece el producto es que las propias viñas ocupen sus residuos en la elaboración de etiquetas, embalajes o empaques premium de sus productos. En esa línea, el investigador asociado del CB UdeC y director del proyecto, Pedro Elissetche, cuenta que la idea surgió luego que unos viñateros le comentaran la problemática.

El actual director del CB UdeC, David Contreras, recuerda el trabajo realizado en biocombustibles a través del consorcio Bioenercel, que buscaba crear combustible en base a biomasa. Pese a que los resultados económicos no hicieron viable la idea y se terminó el financiamiento para seguir explorando, por lo que es probable que cierre este 2019, precisa que ahora corresponde reinventarse utilizando la amplia experiencia adquirida en este ámbito. Lo que viene es la producción de químicos de alto valor en base a biomasa, para reemplazar así los derivados del petróleo, que es la tendencia mundial para reducir la emisiones de CO2. Este trabajo lleva recién cuatro meses.

Otra línea dice relación con el trabajo con algas, donde se logró crear un plástico biodegradable para la industria forestal. “Además tiene la ventaja que retiene agua, por lo que favorece a la planta. También en base a algas, se creó una malla para la fruta, con la ventaja que impide que ésta se oxide y no le crezcan hongos”, precisa.

Otro producto en base a algas es una especie de pellet (bioplástico), para todo tipo de fabricación.

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