Economía y Negocios

Director de Empresas Eléctricas asegura que costo por medidor inteligente no superaría los $200 mensuales

Experto UdeC planteó que existen verdaderos efectos positivos para el consumidor, la instalación está sujeta a una revisión y cambio en la ley de distribución.

Por: Javier Ochoa | 06 de Marzo 2019
Fotografía: Referencial

Abierta está la polémica sobre los llamados medidores inteligentes que por ley  deberán estar instalados en todos los hogares de Chile al 2025.

Diario Concepción consultó al director ejecutivo de Empresas Eléctricas A.G., Rodrigo Castillo, quien se refirió a las dos polémicas: quién paga el medidor y si éstos miden algo distinto que el anterior.

Sobre el costo, Castillo recordó que siempre fue financiado por los clientes, ya sea arrendándolo o comprándolo directamente, lo que ahora desaparece, ya que el medidor pasa a formar parte de la infraestructura física de la compañía en cuestión, lo  que significa que debe ser parte de sus costos generales, lo cual implicó que se recalcularan las tarifas eléctricas, de manera de poder establecer, por una parte, cuáles eran los nuevos costos por los nuevos medidores que ya no pagan los clientes, sino la empresa.

Al mismo tiempo, con el recálculo se buscó establecer cuáles eran los ahorros que tenían que ver, por ejemplo, con la lectura automática no humana y el tema del corte y reposición y que supone un ahorro en personal y transporte. “Esto implicó que en septiembre de 2018 las tarifas se ajustaron del orden el 1% en cuanto a medición inteligente se refiere, lo que en una cuenta promedio de Santiago significa un costo de $200, y menor a ese valor en regiones por los menores consumos”.

Castillo recordó que no habrá costo por instalación ni por arriendo, sino que será parte de la tarifa general.

Ahora bien, respecto a una eventual medición más sensible, que abarcaría consumos que antes no se reflejaban, Castillo aseguró que eso es totalmente falso.

“El nuevo medidor mide exactamente lo mismo que el anterior”, enfatizó.

Ahora bien, sobre los consejos y eventuales cambios de conducta por parte de los usuarios de la red eléctrica, Castillo fue claro al señalar que éstos van en la misma línea de siempre: “es buena costumbre desenchufar los artefactos, porque siempre éstos generan un cierto nivel de consumo, aunque pequeño, pero esto no está relacionado con los medidores inteligentes”, insistió.

Los beneficios

La ministra de Energía, Susana Jiménez, aseguró que este nuevo sistema de medición, monitoreo y control tendrá múltiples beneficios para los clientes finales, como saber cuánto consume cada hogar o empresa a cada hora, abriendo espacios para optimizar el gasto y generar ahorros, conocer el consumo histórico, tener mayor precisión de los cobros efectuados, contar con menor plazo de interrupción, entre otros beneficios.

“Los clientes podrán administrar mejor sus consumos, con más información. También será la puerta para habilitar la medida de su propia generación de energía en caso de aprovechar las ventajas de la generación distribuida”.

Visión de la academia

Consultado el ingeniero eléctrico y experto en temas tarifarios de la UdeC, Claudio Roa, éste dijo que hasta ahora, los beneficios se ven claros para las empresas distribuidoras, más que para los usuarios propiamente tal.

Señaló que si no existe una revisión y cambio  de la Ley de Distribución que permita una función bidireccional del medidor inteligente, que posibilite, por ejemplo, diferenciar y cobrar el consumo por hora determinada y que el usuario pueda elegir a qué compañía comprar, como ocurre en la telefonía, el impacto sí sería mucho más concreto y con aspectos positivos hacia las personas.

Roa reconoció que es un buen punto de partida, pero que obliga a cambios regulatorios para que los beneficios sean reales para los consumidores.

Otros aspectos que Roa destacó como cabos sueltos se relacionan con la pregunta de quién pagará el consumo del nuevo medidor, que frente al antiguo que es electromagnético, sí supone un mayor consumo.

También abrió el tema de la vida útil de estos nuevos equipos, menor a los electromagnéticos aún en uso, así como también lo relacionado a su necesaria y periódica calibración.

Por último, el ingeniero estimó que sería lo esperable que para la adquisición de estos equipos se realizara una licitación abierta, en pos de la transparencia y respaldo que debe existir en la implementación de una ley como esta.

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