Economía y Negocios

Mujeres pagan un 14% más en intereses al solicitar un mismo crédito

Se trabajó sobre datos de la Sbif, dando cuenta de que no existe una explicación técnica al fenómeno, sino que respondería a prejuicios históricos.

Por: Javier Ochoa | 07 de Agosto 2018
Fotografía: Contexto

En lo que constituye una nueva brecha entre mujeres y hombres, un reciente estudio de Chiledeudas.cl dio cuenta de que ellas pagan un 14% más de intereses por un mismo crédito.

Efectivamente, pese a que en los últimos años el tema referente a equidad de género se ha transformado en una política de extensión nacional, las diferencias entre mujeres y hombres siguen creciendo, tanto en el ámbito de sueldos en lo laboral y en mercados como Isapres y AFP.

Y un estudio realizado por Chiledeudas.cl, en base a información de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (Sbif), actualizada a abril de este año, revela que estas diferencias son crecientes también en lo financiero. Por un mismo crédito de consumo tomado a un plazo de 50 meses, a las mujeres se les cobra una tasa de interés promedio de 13,9%, mientras que a los hombres se les cobra una tasa de interés promedio de 12,2%. Así que las mujeres pagan un monto 14% mayor que los hombres por un mismo crédito de consumo.

El director de Chiledeudas.cl, Guillermo Figueroa, afirma que a la vez que las tasas de interés en créditos de consumo han bajado en los últimos meses cerca del 10%, las diferencias de cobros entre hombres y mujeres se incrementan progresivamente “sin que exista una explicación técnica para ello, ya que esto tiene que ver más bien con prejuicios históricos hacia la mujer, pese a que son más íntegras financieramente con menores morosidades y mayor disciplina de ahorro”.

“Por un crédito de consumo de 1 millón de pesos, la mujer terminará pagando 1.139.000 pesos, y el hombre terminará pagando 1.122.000 pesos, lo que es en términos técnicos, inexplicable”, ilustra el experto en endeudamiento responsable, agregando además que, en promedio, los montos de dinero entregados a las mujeres en estos préstamos son 30% menores a los de los hombres, diferencia que, también, se ha expandido en el tiempo a modo de prejuicio histórico.

En créditos para la vivienda, en tanto, el estudio de Chiledeudas.cl da a conocer que no existen diferencias significativas, pues en promedio se otorgan los financiamientos con tasas de interés de 3,5% con plazos de 260 meses. Sin embargo, el monto entregado a la mujer en préstamo hipotecario es 15% menor al otorgado al hombre, sin una razón técnica que lo explique.

Asimismo, considerando los créditos comerciales, las diferencias son amplias. Por este tipo de préstamos en un plazo promedio de 25 meses, las mujeres terminan pagando intereses de 14,6% y los hombres, 12,4%, con lo que la mujer tendrá que pagar por igual financiamiento empresarial un monto 15% superior al de un hombre, sin argumento técnico que sostenga estas condiciones desiguales. “A la mujer emprendedora le es más difícil obtener financiamiento, porque a su vez, las entidades financieras le entregan la mitad del dinero que al hombre”, apunta el Ingeniero Comercial.

El director de Chiledeudas.cl advierte que nuestro país es el único del mundo que recolecta datos financieros considerando el aspecto género y, además, existe discriminación hacia las mujeres en el sistema crediticio. Puntos preocupantes que deben superarse para avanzar hacia el desarrollo.

Cómo se entiende esta práctica

Para la directora de Programas Advance de la Facultad de Economía y Negocios de la USS Concepción, Karin Bravo, las diferencias de género en materia financiera se seguirán produciendo mientras existan brechas en el monto de ingresos percibidos por hombres y mujeres.

“Es una realidad visualizada en la última Encuesta Suplementaria de Ingresos 2017 realizada por el INE, que mientras los varones tienen un ingreso promedio de $471 mil, las mujeres alcanzan en promedio sólo $378 mil, tomando los datos para la Región del Bío Bío”.

Agregó que cuando las entidades realizan su caracterización de cartera, evalúan el riesgo de los distintos tipos de clientes, los caracterizan  según su renta y otros factores, como, por ejemplo, el tipo de renta (fija/variable), nivel de educación alcanzado y comportamiento de pago.

“El género en sí no debiera ser un factor que encarezca el crédito directamente, sino que influye en los mencionados anteriormente, dejando en una situación menos ventajosa a la mujer”, planteó Karin Bravo.

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