Economía y Negocios

Empresa Majaga ya suma 30 clientes de Iquique a Chiloé

Soluciones ergonómicas para proteger al trabajador ante cargas pesadas, en el contexto del cuerpo legal que norma el máximo que puede cargar una persona.

Por: Javier Ochoa | 18 de Mayo 2018
Fotografía: Gentileza Majaga.

Johnatan Sánchez cursa último año de la carrera civil industrial en la Universidad San Sebastián, y junto a otros seis ingenieros dan vida a la empresa Majaga, que ofrece soluciones ergonómicas para ayudar a los trabajadores a trasladar cargas pesadas, tema que hoy está normado en la Ley 20.949 de reducción de peso en las cargas manuales, coloquialmente conocida como la “Ley del Saco”.

Valiosas e ingeniosas herramientas, diseñadas y fabricadas por Majaga, con valores que van desde los $9.000 hasta los $450.000.
“Estamos esperanzados ya que hoy sumamos nuestros primeros 30 clientes, pero lo importante es que provienen de distintos puntos del país, desde Iquique a Chiloé, provenientes, básicamente, de industrias y constructoras”.

La idea comenzó al percatarse que en la empresa donde trabaja su padre, los empleados cargaban hasta 50 kilos, en circunstancias que la nueva ley establece un máximo de 25 kilos por carga.

“Ahí vimos una oportunidad”, recalcó Sánchez, que explica que todo lo que está entrando por caja lo están invirtiendo en maquinaria para seguir desarrollando y perfeccionando herramientas y accesorios ergonómicos que tienen como objetivo final cuidar la salud de los trabajadores, en especial, al sistema músculo-esquelético.

Sánchez comenzó esta idea con apoyo familiar y además de Corfo y Cidere Bío Bío que aportaron con $ 25 millones.

“En Chile la ausencia laboral por temas musculares es muy alta, por ende, se mejoró modificando leyes para optimizar las condiciones de salud y trabajo. Esta propuesta consiste en ayudar a solucionar una de estas la cual es: la ley del saco, ley 20.949 que entró en vigencia en septiembre de 2017 que indica que ningún trabajador puede mover, trasladar o cargar sobre 25 kg. a menos que sea mecanizado. En el hospital hay muchos procesos que necesitan solucionar este problema, por lo cual, decidimos postular como etapa 1, mejorar los procesos en el área de lavandería, por lo que crearemos y modificaremos herramientas mecánicas, y tecnológicas que facilitaran la maniobra del usuario y la recopilación de información que actualmente es a mano”.

Lo que viene

Sánchez está claro en que hay que seguir invirtiendo en bienes de capital para asegurar poder crecer en el tiempo, ya que las oportunidades son amplias.

También busca transmitir estas herramientas a otros recintos hospitalarios como clínicas y hospitales para ayudarlos a mejorar sus procesos de trabajo, además, mejorando la calidad del entorno para sus trabajadores.

-¿Cómo has procedido con el tema de la patente?
-Actualmente, estamos trabajando con Inapi en algunas patentes, no obstante, hay productos particulares que no necesitan ser patentados, ya que damos soluciones particulares y las que son generales y sirven a más empresas lo consideramos.

-¿Cómo proyectas la evolución de tu negocio?
-Queremos que nos vean como solucionadores de problemas, nos entretiene ayudar con ideas y soluciones particulares, y generales, queremos llegar con innovación a procesos que llevan años de una misma manera y donde podamos aportar para mejorar las condiciones de trabajo, y productividad.

-¿Qué importancia le das al apoyo recibido por BioHic?
-Ha sido un regalo, así lo considero, ya que es un aporte el buscar y apoyar emprendedores desde sus comienzos, y creo que será un gran aporte para la Región del Bío Bío.

-¿Crees que ganar este torneo abra otras puertas que ayuden a tu emprendimiento?
-Absolutamente, no todos tienen acceso a prototipar en el hospital y esta es una instancia única para darnos a conocer con tecnología, y llegar a otras empresas.
Queremos dar salud a quienes nos dan salud, siendo un aporte para los hospitales y clínicas de Chile, a eso queremos aspirar, fuera de las áreas que ya estamos aportando, principalmente en la construcción.

Ejemplos

Un buen ejemplo son las pinzas para soleras, herramienta manual que necesita dos operarios y que sólo pesa 3,1 kilos.

“Se trata de una herramienta que permite instalar con facilidad soleras sobre una capa de hormigón fresco”.

También está la simple, para un operario, ideal para la acomodación de soleras, mejorando la ergonomía del operario en una tarea que se repite en toda ciudad.

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