Economía y Negocios

Modernización del estado y flexibilidad laboral las claves para mejorar la productividad

Por: Edgardo Mora | 11 de Abril 2018
Fotografía: Carolina Echagüe M.

Estrechar el vínculo entre la academia y la empresa, e incentivos tributarios a Pymes innovadoras se suman a las acciones para mejorar la situación actual.

La equivalencia en pérdidas por la caída en la productividad en 1,2% el año pasado fue US$ 3.300 millones y en los últimos cuatro años de US$ 13.500 millones, según sostiene el último informe de ClapesUC.

El documento analiza la evolución de la productividad de Chile en el cuarto trimestre de 2017 y en el total del año 2017, donde se da cuenta de que “la medición de Productividad Total de Factores utilizando la metodología tradicional (PTF-A) presentó una caída de 1,2% para el año 2017 completo, siendo esta la quinta caída anual consecutiva de este indicador”.

Por otra parte, el informe indica que “la Productividad Media Laboral (PMe) de la economía nacional descendió 0,5% en el año 2017, siendo esta la primera caída desde 2010”.

En Bío Bío, Jorge Martínez, CEO y gerente general Mar de Lagos, una empresa que además de exportar con valor agregado ha sido varias veces reconocida por ser un buen lugar para trabajar recuerda que “siempre hemos manifestado que tenemos un problema de productividad con relación a nuestros competidores y eso está dado por la poca flexibilidad laboral que existe en nuestro país, y el poco acercamiento que existe entre las universidades y los institutos profesionales con las empresas. Nuestros índices de crecimiento están dados principalmente por la venta de materias primas. Un ejemplo claro es el aumento de las exportaciones de cerezas que tuvo nuestro país en el último año”.

En cuanto a las soluciones, Martínez expresa que “creemos que una de las soluciones es tener un alineamiento entre las universidades y las empresa, mayor incentivos tributarios a las Pymes en base a la innovación y, como país, dar mayor autonomía a las regiones, ya que todos no funcionan como Santiago”.

Visión de analistas

Gonzalo Sanhueza, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad San Sebastián (USS) explica: “el efecto de esta caída es importante en el crecimiento económico, ya que este depende de la acumulación de factores productivos, esto es inversión en capital fijo y los otros factores, así como también de la productividad, es decir, la complementariedad en el buen uso y mejor rendimiento (eficiencia) de estos factores en los procesos productivos de la economía. Así, uno podría pensar que la productividad puede representar entre un 15% y 30% del porcentaje de crecimiento de una economía”.

El académico de la Facultad de Economía y Negocios de la USS indica además sobre las soluciones que “para mejorar la productividad existen múltiples medidas o reformas que se pueden desarrollar, entre otras tenemos: modernizar el mercado laboral, generando mayor flexibilidad en cuanto a horarios de trabajo, por ejemplo, en ningún caso se trata de precarizar el mercado; mayor desarrollo tecnológico de los procesos productivos; eficiencia de las instituciones públicas; simplificación y apoyo al emprendimiento; mayor y mejor infraestructura; mayor capacitación para el mundo laboral y los desafíos actuales. En el más largo plazo son medidas fundamentales la educación, mejorar su calidad y pertinencia; mejorar la situación de salud de la población y en general inversión en las personas”.

Por su parte, Ariel Yévenes, director del Centro de Estudios Urbano Regionales destaca que “la caída en la productividad determina que finalmente nuestra economía presente un muy bajo dinamismo. En efecto, la desaceleración que ha debido afrontar nuestra economía, marcada por la caída en la inversión, ha determinado reducciones en la productividad. Dado ello, es esperable que esto vaya paulatinamente repuntando conforme se vaya recuperando la inversión, la que ha de focalizarse especialmente en sectores innovadores que tiendan a diversificar nuestra estructura productiva, lo que va a requerir por cierto, además, un esfuerzo importante de inserción de capital humano calificado en esos nuevos sectores, de manera tal que las nuevas actividades que emerjan lo hagan con un diferencial de productividad que promueva el dinamismo de nuestra economía”.

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