Cultura y Espectáculos

¡Concepción te desea un feliz cumpleaños Condorito!

El martes próximo nuestro querido pajarraco cumplirá siete décadas de vida. Como Chile está plagado de huemules, Pepo, que es de Conce, prefirió sacar del escudo al cóndor y le puso ojotas para que representara al país. Sin embargo, hubo otras razones que condicionaron las características de este clon de la idiosincrasia del ser chileno.

Por: Diario Concepción | 04 de Agosto 2019
Fotografía: Cedida

Por Luis Yáñez Morales

Como sabemos, la película de Walt Disney “Saludos Amigos” estrenada en Chile el 14 de septiembre de 1942 desató la antipatía de Pepo por el personaje que representó a nuestro país. Se trataba de un pequeño avioncito llamado Pedro, en homenaje a Pedro Aguirre Cerda, que tenía la misión de cruzar, a duras penas, la cordillera de los Andes para entregar el correo. La trama era un drama de aquellos y no contaba con los personajes de Disney, a diferencia de las otras historias que eran bastante cómicas por lo demás.

¿Podía un pequeño avioncito representar a Chile? René Ríos creía que no. Luego del patatús inicial, tuvo siete años para madurar al personaje, para lo cual consideró varios factores: cómo se vería, a quién representaría y cómo actuaría.

Huemul no, cóndor sí

Según se relata en el libro “Macondo y Pelotillehue” de Alejandra González, en una conversación entre Pepo y Condorito sobre su origen, el caricaturista le señaló que “pensé en el escudo, pensé en el huemul y el cóndor, pensé que entre las dos figuras tú estabas más cerca de lo que somos nosotros. Porque a pesar de que don Arturo Alessandri decía que nuestro país estaba plagado de huemules y en la política, la especie esa como que se estaba extinguiendo. Preferí el cóndor. Por eso te hice bajar a ti de la cordillera, te calcé ojotas, te puse sombrero de huaso, te hice hablar y vivir en el mundo de los humanos. Tú serías uno más de nosotros Condorito”. En síntesis, el plumífero comenzaría su aventura como un pobre campesino que llegaba a la ciudad a probar suerte.

La migración campesina y Verdejo

René Ríos Boettiger nació y vivió en la casa de su padre, ubicada en O’Higgins 113 de Concepción casi esquina con Serrano, a una cuadra de donde estaba la Estación de Ferrocarriles. Por esta razón, el pequeño René, tempranamente, tuvo contacto visual con las indumentarias de los campesinos que viajaban a la ciudad para comercializar sus productos o para encontrar mejores condiciones de vida.

Recordemos que el campesinado chileno de principios del 1900 estaba sumido en la extrema pobreza por la existencia de grandes latifundios de baja productividad agrícola. Esto detonó, décadas más tarde, la intervención de tres presidentes, Alessandri Rodríguez, Frei Montalva y Allende Gossens para ejecutar, con todas sus luces y sombras, la Reforma Agraria.

A esta imagen rural se sumó la influencia de un personaje de la revista Topaze. Ahí, Pepo tuvo que dibujar innumerables veces a Juan Verdejo, un rotito desdentado y patipelado representante del pueblo, cuyos pantalones, rotos por lo demás, mostraban al borde sus calzoncillos largos arremangados, tal como los de Condorito.

Llega la revista Okey

Ya definido el personaje, solo quedaba esperar el momento adecuado para hacerlo nacer. Ese instante mágico llegó el 6 de agosto de 1949. Hace casi 70 años, así nace Condorito, como una tira cómica del primer número de la revista de historietas Okey. Fiel al perfil creado por su papi Pepo nació infringiendo el orden establecido como un ladrón de gallinas. Sin embargo, también lo creo pillo, pero de buen corazón, enamoradizo, bueno para la talla y el chiste, se emborracha y pelea, a veces maldice en una jerigonza propia, pero es buena gente, amigo de sus amigos, que se acomoda a cualquier situación, porque es un sobreviviente y no se rinde, un chileno, “pueh”… ¿no está viendo?, nada más alejado de los idílicos personajes de Disney, incluido, por supuesto, el pequeño avioncito.

Esta historia continuará…

(Artículo parte de la campaña ciudadana fb.com/PepoesdeConce)

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