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Expertos piden adecuar la urbanización en la Región tras seguidilla de remociones en masa

Académicos de ingeniería analizan la necesidad de mejorar la elección de los terrenos y la calidad de su tratamiento para ejecutar obras seguras frente a los efectos climáticos.

Por: Cecilia Bastías 04 de Noviembre 2026
Fotografía: Socavón en subida La Gloria de Talcahuano / Foto: Enrique Zamora
Lo que debes saber

• Académicos de la UdeC y la UCSC advierten que las lluvias intensas aumentan el riesgo de remociones en masa y socavones en la Región del Biobío.

• Especialistas llaman a mejorar los estudios geológicos y geotécnicos, el drenaje de aguas lluvias y las intervenciones en laderas para reducir riesgos en zonas urbanizadas.

• Casos en Arauco, Penco, Talcahuano, Concepción y Hualpén evidencian los daños asociados a estos fenómenos.

Te invitamos a leer la nota completa más abajo para conocer los detalles.

Diversos hechos como remociones en masa y socavones se han producido en las últimas semanas en el Biobío debido a la saturación de los suelos por los diversos episodios de abundantes lluvias en cortos períodos.

Estas situaciones ponen en riesgo a los habitantes de los lugares afectados e incluso han llevado a tomar la decisión de trasladar familias completas de sus viviendas, como ha ocurrido en Villa El Mirador, en la comuna de Arauco.

Uno de los últimos hechos ocurrió en Santa Victoria de Penco, comuna que se vio afectada por los incendios de enero, cuya afectación también es una variable para la ocurrencia de remociones en masa. Las intensas precipitaciones registradas durante el último sistema frontal provocaron daños en canales y problemas asociados a socavones.

Desde la Municipalidad de Penco indicaron que lo ocurrido fue producto de la caída de árboles y malezas hacia un canal, luego de trabajos realizados por Forestal Arauco. Esto generó daños que requieren labores de limpieza y evaluación de la infraestructura. A ello se suma un deslizamiento en masa en el ingreso a la comuna por la Ruta 150, detalló el alcalde, Rodrigo Vera.

Vera explicó que el municipio coordinó con Forestal Arauco las labores de limpieza y retiro de árboles, además del monitoreo de ramas y otros elementos que puedan generar nuevos problemas en el canal.

“En ese sentido, hemos coordinado con Arauco, y les quiero agradecer, la limpieza y el retiro, y el monitoreo que se debe hacer”, señaló.

La intervención también contempla la evaluación de los taludes del sector, en coordinación con el Ministerio de Obras Públicas (MOP). A ello se suma la preparación de los requerimientos de maquinaria para limpiar el colector que conduce las aguas bajo el canal, detalló el jefe comunal.

Vera se refirió al deslizamiento en masa en el acceso por la Ruta 150 y explicó que se trata de un terreno privado donde la empresa EPCOS realizó trabajos. “Nosotros desde el incendio sabíamos que nuestra gran preocupación este año eran los deslizamientos, gracias a Dios no tuvimos ningún evento de fuerza mayor”, comentó. Además, describió las acciones preventivas que tomaron: un mapeo de puntos críticos, medidas de mitigación con nylon e instalación de polines para contener.

Respecto de este último caso, indicó que el Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu) debía realizar coordinaciones para definir las intervenciones. Según explicó el alcalde, ya se han ejecutado medidas de mitigación, pero el objetivo era avanzar hacia una solución definitiva en ambos sectores.

Sobre estas y otras situaciones que se registran en la Región, especialistas de la Universidad de Concepción y de la Universidad Católica de la Santísima Concepción plantearon que las lluvias concentradas en períodos breves aumentan la erosión y modifican las condiciones de estabilidad de los terrenos. Por ello, destacaron la importancia de considerar las características del suelo, el drenaje y las intervenciones en las laderas al momento de planificar la construcción y la urbanización.

Recuento de deslizamientos

No han sido pocos los eventos de la misma naturaleza en la Región del Biobío. En Talcahuano, la subida de La Gloria sufrió un socavón por escurrimiento de agua el 22 de octubre, por lo que la vía quedó habilitada exclusivamente en sentido de bajada.

En Arauco, Senapred decretó Alerta Roja el 20 de octubre para Villa El Mirador, debido al riesgo de remoción en masa asociado a un extenso socavón que ha generado fracturas. Esta emergencia motivó la evacuación preventiva de familias, mientras el municipio busca alternativas habitacionales y albergues.

En Concepción, la población Juan Riquelme enfrentó problemas por un socavón de aguas negras el 22 de octubre.

Hualpén también ha presentado daños en la caleta Lenga debido a las lluvias y marejadas registradas desde septiembre, que han agrandado progresivamente los socavones en el borde costero.

La intensidad de la lluvia y la erosión del suelo

Desde el ámbito académico, el profesor Óscar Link, del Departamento de Ingeniería Civil de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Concepción, explicó que la intensidad de las precipitaciones incide directamente en los procesos de erosión.

“Esto ocurre porque las lluvias más intensas (más agua en menos tiempo) superan la infiltración de agua que el suelo puede lograr; todo el exceso de lluvia por sobre la infiltración escurre por la ladera, pudiendo erosionar el suelo”, detalló.

El académico precisó que las condiciones de los terrenos son determinantes para comprender el comportamiento de estos fenómenos. Entre los factores relevantes mencionó las pendientes pronunciadas, la escasa cobertura vegetal y el mal drenaje. Como ejemplos de sectores donde se han observado este tipo de situaciones, Link mencionó Tumbes, el cerro Caracol y zonas de Chiguayante y Hualqui.

El académico también planteó que la expansión urbana y la existencia de asentamientos informales más vulnerables aumentan la exposición de la población frente a las amenazas naturales. “Un evento similar a otro ocurrido anteriormente puede generar mayores daños cuando existe una mayor cantidad de personas expuestas”, indicó.

“Las técnicas de urbanización y construcción de viviendas deben incorporar las amenazas asociadas a fenómenos naturales”, acotó. Como referencia, mencionó las obras de control aluvional construidas en el norte del país, que incluyen desde grandes presas de hormigón para obstruir quebradas hasta mallas geodinámicas, soluciones que buscan disipar la energía de los flujos aluvionales.

A esas medidas, desde la perspectiva de Link, se suma la necesidad de contar con colectores dimensionados para conducir flujos de barro y asegurar un drenaje adecuado en las zonas urbanas.

Estudios previos y manejo de aguas lluvias

Guillermo Bustamante Laissle, gerente del Departamento de Ingeniería Civil Asistencias Técnicas (DICAT) de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, puntualizó que “dependiendo del tipo de suelo y de su capacidad de drenaje, las lluvias pueden elevar el nivel freático y aumentar la presión de poros. Esto disminuye la tensión efectiva del suelo y puede modificar su estado tensional, con posibles efectos sobre su estabilidad”.

Frente a este escenario, el especialista destacó la importancia de contar con estudios geológicos y geotécnicos que permitan determinar qué terrenos son aptos para construir, cuáles requieren medidas de mitigación y dónde existen restricciones.

Asimismo, señaló que se debe prestar especial atención a las zonas con pendientes pronunciadas y laderas intervenidas, sobre todo cuando presentan cortes, rellenos o dificultades para evacuar las aguas lluvias.

“Deberíamos avanzar hacia una construcción que considere de manera conjunta el suelo, el agua, la infraestructura y el entorno, mejorando los estudios previos, el manejo de las aguas lluvias y las intervenciones en laderas”, sostuvo. Además, precisó que el objetivo no es impedir la construcción, sino asegurar que se desarrolle en lugares adecuados y con soluciones que permitan reducir los riesgos.

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