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IA, Black Hawks y brigadas nocturnas: así se prepara el Biobío para la próxima temporada de incendios

Empresas forestales anticipan una temporada de mayor complejidad meteorológica y refuerzan sus estrategias de copamiento proactivo y prevención comunitaria. CONAF ya inició la selección de brigadistas

Por: Hugo Ramos Lagos 16 de Agosto 2026
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Lo que debes saber

• La región del Biobío prepara la temporada de incendios 2026-2027 con la contratación de brigadistas de Conaf y un programa preventivo de US$60 millones de la empresa Arauco.

• Empresas forestales incorporarán inteligencia artificial, cámaras multiespectrales, drones nocturnos y cuatro helicópteros Black Hawk de alta capacidad para la detección y combate del fuego.

• CMPC implementará un plan de copamiento proactivo para responder en menos de 60 minutos, mientras Arauco busca expandir su modelo de prevención comunitaria a 25 comunas del país.

Te invitamos a leer la nota completa más abajo para conocer los detalles.

Tras un verano anterior marcado por incendios de gran magnitud en la zona, entre ellos el megaincendio de Penco-Lirquén y los siniestros que alcanzaron el Parque Nacional Nonguén, distintos actores del sistema de prevención y combate ya preparan el próximo periodo de mayor ocurrencia.

Las recientes lluvias, intensas y prolongadas, podrían favorecer una mayor acumulación de vegetación y, con ello, una mayor disponibilidad de combustible fino durante el verano, además, de la presencia del Súper Niño. A esto se suman las lecciones que dejaron los incendios que afectaron la región y envolvieron al Gran Concepción durante enero, evidenciando nuevamente la complejidad de estas emergencias.

Por ello, la preparación para la temporada 2026-2027 ya está en marcha. Mientras las empresas forestales detallan parte de sus refuerzos y nuevas herramientas para detectar y combatir el fuego, la Corporación Nacional Forestal (Conaf) trabaja en la definición del plan que establecerá las capacidades operativas y la distribución de recursos para el próximo periodo.

Selección de brigadistas

Consultados por Diario Concepción, desde Conaf señalaron que el proceso de preparación para la temporada 2026-2027 ya comenzó, con uno de sus primeros focos puesto en la contratación de brigadistas. Los postulantes deben pasar por distintas etapas de evaluación antes de su incorporación y posterior capacitación.

“Conaf ya inició el proceso de preparación para la próxima temporada de mayor ocurrencia de incendios forestales”, explicó el director regional de la institución, Álvaro González, quien agregó que “las postulaciones para integrarse a las brigadas forestales ya están abiertas”.

En cuanto a la capacidad operativa para la nueva temporada, Conaf todavía se encuentra definiendo parte importante de su despliegue. “Actualmente se está trabajando en la definición del Plan de Acción para la temporada 2026-2027, que establecerá las capacidades operativas y la distribución de los recursos de acuerdo con las necesidades y características del territorio”, precisó.

Por ello, la corporación aún no está en condiciones de entregar cifras definitivas respecto de la cantidad de brigadas, aeronaves u otros medios que estarán disponibles durante el periodo de mayor ocurrencia.

La planificación, explicó, “busca que el sistema pueda detectar oportunamente los incendios, realizar un primer ataque rápido y aumentar la respuesta cuando sea necesario”, detallando que los recursos podrán redistribuirse y reforzarse según la evolución y magnitud de cada incendio.

Ahora bien, respecto del nivel de riesgo que podría enfrentar Biobío, señaló que “en este momento, no corresponde anticipar un nivel de riesgo específico para toda la temporada”. Sin embargo, remarcó que la preparación se desarrolla considerando la exposición permanente de la zona: “Biobío es una región altamente expuesta a los incendios forestales, por lo que CONAF trabaja bajo un escenario permanente”.

En ese contexto, se busca fortalecer tanto las acciones preventivas como las capacidades de respuesta ante distintos escenarios, especialmente frente a incendios que puedan requerir un aumento progresivo de los recursos disponibles.

Refuerzo en el sector privado

Mientras se define el despliegue público, las principales empresas forestales operantes en el Biobío ya anticipan parte de los recursos y tecnologías que utilizarán para enfrentar los incendios. En la empresa Arauco, uno de los principales énfasis estará puesto en mejorar la detección temprana y reducir los tiempos de respuesta.

En diálogo con este medio, el subgerente de Prevención y Protección de Incendios de Arauco, Ramón Figueroa, explicó que la empresa trabaja hace casi una década con 160 cámaras robotizadas con inteligencia artificial, pero que esta temporada incorporará una nueva tecnología para mejorar su precisión.

“Estamos trayendo y vamos a probar cámaras multiespectrales, que tienen sensores ópticos y termales y eso va a permitir bajar los falsos positivos”, señaló, relatando además que tales cámaras permitirán mejorar la detección durante la noche, particularmente de puntos calientes. La tecnología será probada esta temporada junto a dos empresas.

A esta capacidad se suma un despliegue de más de 130 brigadas, de las cuales aproximadamente un tercio corresponde a brigadas nocturnas, además de maquinaria para el combate de incendios de mayor magnitud.

Pero uno de los principales refuerzos anunciados por la empresa Arauco estará en el componente aéreo. Figueroa confirmó la incorporación de cuatro helicópteros Black Hawk semipesados, de origen estadounidense, con capacidad para transportar y lanzar hasta 8.000 litros de agua, que se sumarán al dispositivo de combate de la compañía.

El ejecutivo cifró en aproximadamente US$60 millones el programa de la forestal para prevención y combate de incendios. La cifra considera las brigadas, sistemas de detección y despacho, pistas, helipistas y otras capacidades desplegadas por la empresa.

Dentro de esa infraestructura también existen 1.800 fuentes de agua distribuidas en su patrimonio, las que deben ser mantenidas y abastecidas anualmente para facilitar principalmente las operaciones de los helicópteros.

Respuesta temprana y copamiento proactivo

Para la CMPC, en tanto, su planificación tiene como fin reducir los tiempos de respuesta y anticipar las jornadas de mayor complejidad.

En declaraciones para Diario Concepción, el subgerente de Análisis y Planificación de Protección de CMPC, Cristian Obreque, explicó que la compañía está trabajando en un plan de prevención basado en “copamiento activo y proactivo” del territorio durante los días y horarios más complejos.

“Se prevé una temporada más compleja respecto a la condición meteorológica”, señaló, detallando que el nuevo esquema busca focalizar los recursos para “ser capaz de llegar en un tiempo muy reducido, atender cualquier situación que aparezca antes de los 60 minutos”.

A pesar del método, Obreque recalcó que el despliegue debe compatibilizarse con la seguridad y “el resguardo de los brigadistas dentro de las operaciones”.

En materia tecnológica, CMPC hoy mantiene cámaras que permiten detectar cualquier incendio que se generé entre el 70 % y 80 % de su patrimonio, a lo que se sumará IA y “drones que tengan capacidad de chequeo de focos prematuros de día y de noche”.

A esto se suma el trabajo aéreo mediante aeronaves capaces de lanzar agua retardante, además de brigadas transportadas que permiten movilizar personal rápidamente dentro de las regiones donde CMPC posee patrimonio.

En adición poseen equipos mecanizados para el combate de incendios, tanto en faenas forestales como mediante unidades especializadas.

Obreque explicó que estos últimos han sido entrenados y certificados para desarrollar operaciones mecanizadas tanto de día como de noche, complementando la respuesta terrestre y aérea.

Expansión del modelo comunitario

Volviendo a la estrategia de la empresa Arauco, también busca ampliar su programa de trabajo preventivo con las comunidades a través de la Red de Prevención Comunitaria.

Figueroa adelantó que la compañía pretende extender este modelo a unas 25 comunas de Biobío, Ñuble, Los Ríos y Los Lagos. En el caso del Biobío, mencionó preliminarmente a Penco, Hualqui, Florida y Los Álamos, entre otras comunas que se encuentran en evaluación.

La experiencia utilizada como referencia fue un piloto desarrollado durante el año pasado en cinco municipios del Maule. Según el ejecutivo, la intervención permitió reducir en 30 % la ocurrencia de incendios en esas comunas. “El sistema ya funciona y está probado”, aseveró.

Cómo cierre, explicó que el objetivo es evitar que un foco inicial escale rápidamente, expresando que lo que se busca “es que los incendios, al momento de detectarlos, no se agranden y podamos combatirlos de una manera rápida y que queden como la estadística, como un conato, y no se transformen en un gran incendio (…). El mejor incendio es el que no ocurre”.

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