Ciudad

Soterramiento de la vía férrea en Concepción no puede abandonarse

Administración anterior exige al Gobierno explicar declaraciones de Lobos. Especialistas aseguran que la contribución al desarrollo de la ciudad sería notable.

Por: Ximena Valenzuela | 12 de Junio 2018
Fotografía: Carolina Echagüe M.

En marzo de 2017, la administración Bachelet entregó $3.000 millones de pesos a Fesur para realizar un estudio de ingeniería de detalle, que permita avanzar con el anhelado soterramiento de la vía férrea, y ayudar a integrar la ciudad y evitar la segregación social y urbana que provoca la barrera ferroviaria.

Sin embargo, ahora un manto de duda envuelve a la iniciativa, luego que el actual presidente de Fesur, el ex intendente, Víctor Lobos, dijera que si bien el soterramiento es importante para recuperar la conectividad, debe evaluarse en relación a otros proyectos más urgentes. De hecho, manifestó a una entrevista en diario El Sur que si debe elegir entre soterrar o comprar trenes nuevos, prefiere comprar automotores, aunque no desechó la idea de soterrar.

Comentó que si bien ya se tomó la decisión de soterrar, hay que contrarrestarla con los recursos que se tienen, quizás buscando otras alternativas.
La opinión de Lobos contrasta con las declaraciones que realizó el Presidente Piñera, durante su período de campaña donde indicó que el compromiso era “modernizar el transporte público, extender el recorrido del Biotrén e iniciar el soterramiento de la vía férrea que cruza la ciudad”.

En la misma línea de Piñera, el intendente, Jorge Ulloa, que el 20 de marzo indicó que existía disposición de parte de todos los sectores para trabajar en pro del soterramiento de la vía férrea, ya que agrega valor económico y social a Concepción. “Esto nos permite unir la ciudad, no segregar el sector y a mi, por lo tanto, me parece como un proyecto un hermoso desafío. Creo que es necesario hacerlo”, afirmó el representante regional.

En tanto, ese mismo día, el alcalde de Concepción, Álvaro Ortiz, dijo que con el soterramiento el río se incorporaría a la ciudad, terminando con la estigmatización social, faena que permitirá recuperar 1,6 hectáreas para realizar otro tipo de proyectos, por ejemplo, de áreas verdes, bulevar y que agregara actividades que miren al río.

Enrique Inostroza, vocero de Gobierno de la administración Bachelet, afirmó que no sólo ya se destinaron $3.000 millones para estudiar el soterramiento, sino que, además, se trata de un tema en el que había consenso sin colores políticos que buscaba que la capital regional pudiera tener acceso al río soterrando la vía y dar continuidad a la ciudad.

“Las declaraciones del presidente de Fesur tienen que ser rápidamente respondidas por el Gobierno Regional, porque era un consenso sin colores políticos (…). No se puede dejar atrás la continuidad de estudios para el soterramiento, y en eso, me parece inaceptable que una autoridad de nivel regional, ponga cortapisa”.

Señaló que las declaraciones de Lobos se pueden explicar debido al centralismo de Fesur al tomar decisiones y afirmó que el intendente Ulloa debe informar a Fesur que ambas iniciativas, compra de trenes y soterramiento, son compatibles para mejorar la conectividad de la zona.
Opiniones distintas

Ahora ante el riesgo que corre la iniciativa arquitectos y urbanistas de la zona se dividen entre críticas al retiro del proyecto, la posibilidad de realizar otras iniciativas e, incluso, hay algunos indican que para lograrlo se necesita el apoyo de varias carteras, pero sobre todo el político para que se realice.

Bernardo Suazo, decano de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Geografía de la UdeC, aseguró que el soterramiento de la vía férrea es un proyecto de primera necesidad y prioritario para Concepción. “Lograríamos ocupar un trozo de ciudad que en estos momentos está subutilizado, con la falta de terrenos que hay podríamos tener un desarrollo mucho más equilibrado hacia el río, lo que permitiría dar valor a las inversiones que se están haciendo como el Teatro Regional, la relocalización de las personas de Aurora de Chile por el paso del puente Chacabuco y el propio puente que se inició en el primer período de Piñera”.

Agregó que no se saca nada con tener más vagones, si para hacerlos circular van a generar una serie de externalidades en la ciudad y una disfuncionalidad. “Es posible aumentar frecuencias y hacer muchas cosas, sí, y sólo sí se mira el sistema de transporte como un sistema integrado al resto del sistema. Si estuviera pasando por abajo tendríamos una vía exclusiva para que tenga al igual que el metro en Santiago con una posibilidad de desarrollarse y servir al sistema no generando problemas”.

Suazo detalló que los resultados en Viña del Mar dejan a la vista los beneficios que trae soterrar que pasó a ser un sector con excelentes inversiones inmobiliarias. “Eso es a lo que esperamos hace más de 20 años (…). El problema de Concepción no es que seamos mejor o peor que Santiago o Viña del Mar, el problema es que no hay voluntad política para hacer que Concepción sea una mejor ciudad”.

Sergio Baeriswyl, arquitecto y premio nacional de Urbanismo, dijo que ante las declaraciones la primera lectura que se puede hacer es que ferrocarriles tiene una misión en función de la carga y de servicio de pasajeros y, “lo segundo es que el tema del soterramiento, que es un anhelo de ciudad, no es sólo de ferrocarriles, sino que tiene que involucrar al ministerio de Transportes, al de Vivienda, fondos espejo, Gobierno Regional y municipios porque es un proyecto de ciudad”.

Agregó que nunca históricamente ferrocarriles ha realizado proyectos urbanos. “Lo que entiendo por las declaraciones del actual presidente de ferrocarriles es que se debe involucrar a los otros actores a sumarse a poner el soterramiento en el centro de la discusión, independiente que se compren carros (…) hay que soterrar ineludiblemente el ferrocarril en Concepción”, dijo y agregó que, eventualmente, también la Presidencia de la República debería involucrarse porque es un proyecto de ciudad.

En una posición totalmente distinta al resto de sus pares se mostró el arquitecto Pablo Altikes, pues dijo que había que analizar si el soterramiento de la vía férrea vale la pena, tanto por su costo como por extensión, “no veo con buenos ojos que soterren, para mi lo mejor es gastar el dinero de manera más inteligente. Yo se que está cerca el Teatro del Biobío, un memorial que no visita nadie y el mall, que no guardan relación en cuanto a la inversión que implica. Inversiones de esa magnitud me parece que son un despropósito.

Altikes sostuvo que está de acuerdo con Lobos, en el sentido que el costo de soterrar puede ser una cifra X, totalmente modificable, dependiendo de lo que se encuentre debajo del terreno, tipos de suelo, napas u otros podría llegar a triplicarse. “Concepción necesita el soterramiento, absolutamente, contribuiría al desarrollo ciudad, pero al preguntar si es necesario hacerlo hoy, creo que no”, puntualizó.

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