Iniciativa se enmarcó en el programa Quiero mi Barrio y capacitó en aspectos como organización y elementos infaltables.
Saber dónde están las llaves de corte del gas y el agua, acordar un punto de encuentro familiar o mantener copias de documentos importantes son acciones sencillas y pueden marcar una diferencia frente a una emergencia.
Con ese propósito, vecinas del sector Renacer de Rayenantu de Santa Juana participaron en el taller “Aprendamos a armar una mochila de emergencia”, desarrollado por Quiero mi Barrio. La jornada es parte del trabajo de Gestión del Riesgo de Desastres que impulsa el programa en el territorio y permitió acercar a las participantes a los contenidos del plan “Familia Preparada” de Senapred, que primeramente capacitó al equipo de Quiero mi Barrio.
El seremi de Vivienda y Urbanismo, Anselmo Villagra, destacó que estas iniciativas complementan las obras que se desarrollan en los barrios con herramientas que fortalecen a las propias comunidades, como es el autocuidado, gestión de riesgo y respuesta ante emergencias.
“Recuperar un barrio no significa solamente mejorar sus espacios públicos. También significa fortalecer la organización de sus vecinos y entregar herramientas que les permitan cuidarse y apoyarse frente a una emergencia. En una comuna como Santa Juana, que ha debido enfrentar distintas situaciones de riesgo, queremos que las familias estén mejor preparadas, sepan cómo actuar y puedan organizarse desde sus propios hogares y como comunidad”, aseguró.
El taller capacitó a las participantes sobre ocho pasos del plan “Familia Preparada” y trabajó en medidas para implementar en los hogares.
Por ejemplo, elaborar un croquis de la vivienda para reconocer zonas seguras y ubicar las llaves de corte de gas, agua y electricidad; definir vías de evacuación y puntos de encuentro; y acordar previamente qué tarea asumirá cada integrante ante una emergencia, considerando especialmente apoyo a niños, personas mayores y con movilidad reducida.
También recibieron cartillas para registrar esta información y mantenerla disponible dentro de la mochila de emergencia; y, ante eventuales cortes de electricidad o telecomunicaciones, se enfatizó la importancia de contar con un directorio telefónico en papel que incluya principales contactos de emergencia como Ambulancia 131, Bomberos 132 y Carabineros 133; y se abordó el comportamiento de viviendas durante los sismos.
Uno de los principales momentos fue armar una mochila de emergencia, con todos los elementos necesarios para que una familia pueda enfrentar las primeras 48 a 72 horas tras una emergencia.
Agua potable, alimentos no perecibles, abrelatas manual, botiquín, copias de llaves, radio a pilas y elementos necesarios para las mascotas son parte de los insumos considerados.
También es importante considerar copias de documentos esenciales como cédulas de identidad, certificados de nacimiento y documentación relevante de la vivienda.