El reconocimiento entregado por la OPS/OMS acredita más de cinco décadas de políticas de prevención y confirma que no existen casos de rabia humana de origen canino en el país desde 1972.
Chile alcanzó un nuevo hito en materia de salud pública al convertirse en el primer país de Sudamérica, y segundo en Latinoamérica, en recibir la validación formal de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) por la eliminación de la transmisión de la rabia de perros a humanos.
Las autoridades recibieron el diploma oficial de certificación en el marco de una visita al canil Monte Grande de Las Condes, donde se desarrolló un operativo móvil de vacunación contra la rabia.
La ceremonia contó con la presencia de la ministra de Salud, May Chomali, junto a la subsecretaria de Salud Pública, Alejandra Pizarro, el delegado presidencial Germán Codina, la alcaldesa de Las Condes, Catalina San Martín, la encargada del Programa de Tenencia Responsable de Animales de Compañía de la Subdere, Antonia Aguilar, además de parlamentarios y la comunidad.
Esta validación demuestra la extensa trayectoria en la prevención y el control de la rabia, siendo el fruto de políticas de salud pública que se mantienen por más de 50 años. Desde 1972, Chile no registra ningún caso de rabia humana asociado a la variante canina.
“La política pública de erradicación de la rabia ha dado el efecto que nosotros queríamos como comunidad, como país. Pero esto no es posible solo con las políticas públicas del Ministerio de Salud, sino con el trabajo conjunto con otras instituciones, y en este caso específico de control de la rabia, con los municipios”, enfatizó la ministra de Salud, May Chomali.
Por su parte, el director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Jarbas Barbosa, hizo llegar un saludo al Ministerio de Salud reconociendo este avance: “Este resultado es fruto de más de cinco décadas de compromiso sostenido con la salud pública. No se registran casos de rabia humana transmitida por perros desde 1972, gracias a una vigilancia epidemiológica sólida, las campañas de vacunación canina, el acceso oportuno a la profilaxis y la coordinación entre salud pública y sanidad animal”.
Esta situación, se suma a la certificación en el país de la eliminación de la lepra y el reconocimiento internacional por la mantención de su estatus libre de transmisión endémica de Sarampión desde el año 1993.