Carta al director

Ley de inclusión y la cuestión social

Por: Diario Concepción | 12 de Julio 2018

Señor Director:

Al pensar en temáticas sociales automáticamente consideramos elementos que impactan en las personas, comunidad y sociedad en general. Tal impacto tiene relación con la capacidad de la comunidad de movilizarse y realizar acciones que promuevan ruido para plantearlos así como problemas colectivos. A esto le llamaremos “cuestión social”, que se da en un periodo de transición en que existe un cambio en los ciudadanos y se abre camino para generar políticas sociales que respondan a las necesidades reales de las personas.

Hoy, las problemáticas en relación de la “cuestión social” han sido modificadas desde las necesidades diversas del contexto contemporáneo. Se siguen implementando políticas sociales que son más bien reactivas que propositivas, las que nacen frente a un problema social aislado, y cuyos hechos se colectivizan, promoviendo la movilidad comunitaria. Un ejemplo es la Ley de Inclusión Laboral de Personas en Situación de Discapacidad que ha generado movilización de los actores sociales implicados, desde las personas que tienen algún grado de discapacidad, sus familiares, empleadores, empresas, hasta centros de capacitación laboral y sociedad en general.

Necesitamos que, como ciudadanos, nos volvamos seres más activos dentro de nuestra realidad y también la de otros, luchemos por las situaciones de vulneración de derechos, por los proceso de exclusión social. Necesitamos fortalecernos con respecto a nuestras propias percepciones, dejar de lado el asistencialismo al que estamos acostumbrados, que también está determinado por los modelos sociales que nos han mermado por años en nuestras formas de interactuar con otros.

Como terapeutas ocupacionales debemos “dejar de ser adaptadores sociales, y volvernos articuladores sociales”, es decir, dejar las prácticas asistencialistas en nuestros sujetos de intervención, prácticas que anulan la opinión del otro. Así debemos volvernos hacedores de nuevas praxis centradas en las personas, en el contexto, en sus realidades cotidianas, en su cultura, promoviendo constantemente un cambio sobre cómo miramos, por ejemplo, los procesos de inclusión de personas en situación de discapacidad, entendiendo que el cambio parte en reconocer que el contexto niega oportunidades esenciales para una plena inclusión, ya sea desde el ámbito físico (barreras arquitectónicas) y prejuicios (barreras actitudinales).

Paula Peralta Ramírez
Académica de Terapia Ocupacional
Facultad de Ciencias de la Salud

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