Carta al director

¡Pensar antes de actuar!

Por: Diario Concepción | 03 de Febrero 2018

Señor Director:

Pensar antes de actuar es una de las herramientas más nobles del ser humano en los relacionamientos interpersonales.

Cuando estamos sobre tensión, cometemos los mayores  errores, pues generalmente reaccionamos por impulso, hablamos y actuamos de una forma inadecuada con las personas, principalmente con las que amamos.

En esas situaciones la persona no está utilizando su raciocinio lógico, actúa por instinto.

Con una palabra o actitud inadecuada puedes herir, ofender, destruir sueños, influenciar en el desarrollo de la personalidad de un niño o adolescente, hacer morir la admiración o respeto por el otro, boicotear proyectos, en fin solo trae pérdidas. Esto vale para todos los tipos de relacionamientos: profesionales, familiares, sociales y de parejas.

Cada vez más las personas están perdiendo el placer de silenciar, de interiorizar, de reflexionar y meditar. Si queremos mejorar la calidad de nuestros relacionamientos debemos pensar antes de actuar, es una actitud inteligente, además de ser un óptimo entrenamiento para conocernos a nosotros mismos  y conocer a un  otro.

Sabemos que muchas palabras son dichas sin pensar, por miedo, inseguridad, como mecanismo de defensa o también por egoísmo. Es más fácil actuar así. Por naturaleza, queremos estar en nuestra zona de conforto. Da trabajo pensar, pero todo lo bueno en la vida necesita dedicación  y atención. Si nos colocamos en el lugar del otro, ¡todo queda más fácil! Cambia el ángulo y consecuentemente nuestra visión y actitudes.

La serenidad y la tolerancia deben hacer parte de nuestra vida y las palabras que decimos deben ser escogidas con cuidado, al final somos seres humanos racionales pero actuamos y reaccionamos con emoción. Vamos a preservar nuestra salud psíquica, emocional, nuestra consciencia y tranquilidad, solo ganaremos con estas prácticas.

No seamos esclavos de nuestras palabras mal dichas y de sus consecuencias. Seamos seres pensantes y maduros.

¡Piense antes de decir sí y antes de decir no! Una decisión de segundos puede traer consecuencias de años.

 

Mylène Huidobro López

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