Es admirable lo que hacen las familias, verdaderos pilares del ajedrez chileno. En cada viaje, torneo y entrenamiento, acompañan con dedicación y amor a sus hijos.
Esto es calificado como hito para el rubro, ya que se aporta un marco legal específico para apoyar, promover y proteger dicha actividad tradicional en nuestro país.
Porque en última instancia, gobernar la tecnología no es decidir qué software comprar, sino qué tipo de organización queremos construir.