“Nosotros no somos políticos y nuestra nación necesita mucha oración”, enfatizaron los religiosos.
Más de 10 mil personas se manifestaron en calma, manteniendo el verdadero objetivo de la movilización social. Hubo amplio rechazo a todo tipo de violencia.
El lamentable hecho atentó contra el patrimonio e identidad de la ciudad. Expertos en el área cultural histórica dieron su parecer sobre la situación.
Pese al cambio de estrategia en el accionar de Carabineros, la sensación post marchas pacíficas sigue frágil. Para hoy, se anuncia otra masiva manifestación.