Los diversos actores empresariales y de gobierno coinciden en que la institución es un orgullo para los penquistas, de ahí que trascienda las fronteras.
El Hospital es la última línea; la primera es el ciudadano, que debe cuidarse y entender que es responsable de su salud y la de su entorno.
A diferencia de hace un siglo, hoy se requieren especialistas menos centrados en las disciplinas y más abiertos a la comprensión de los problemas complejos. Académicos de la UdeC explican cómo la Covid-19 marca un antes y un después para las relaciones humanas, y para la idea de protección, que se centrará en el autocuidado.
A través de su carácter innovador y basada en las capacidades de toda su comunidad, la casa de estudios orienta su quehacer hacia el único camino viable para mantenerse: la formación y la generación de conocimiento al servicio de las necesidades de la sociedad.
Resaltan que es un semillero de profesionales de alto nivel tecnológico. Desde una visión interna, explican el aporte en tres pilares: trabajo de investigación, desarrollo de activos tecnológicos y generación permanente de talento.