El aumento de la percepción de riesgo en la población, entre otras medidas, permite minimizar los contagios. Lo opuesto, es decir, la percepción de bajo riesgo, tiene como resultado una escalada de nuevos casos confirmados.
Permiso de vacaciones, exitismo en la campaña de vacunación y falta de información sobre el peligro que implica el virus, serían parte de los errores cometidos.