"Cuando mueren 38 compatriotas, no es un favor, es un deber colaborar", manifestó el ministro de Defensa, Alberto Espina.
La llegada del expresidente boliviano se da dos días después que Alberto Fernández asumiera como Presidente de Argentina. El mandatario peronista había invitado al líder del MAS a la ceremonia de asunción pero no asistió.