Transversalmente hay coincidencias en que se deben conciliar posturas en la búsqueda de solucionar uno de los conflictos más extensos del último tiempo.
El ataque fue perpetrado por dos grupos que salieron desde las dependencias en toma y que se desplazaron por el campus rompiendo vidrios, rayando y lanzando pintura y botellas a dependencias como la casa de Enrique Molina y la Dirección de Equidad de Género. Todo quedó registrado en las cámaras de seguridad. Rectoría adelanta sanciones que pueden terminar con la expulsión de los estudiantes involucrados.