Estuvieron en el Gimnasio Municipal y, aunque han pasado varios años desde su retiro y otros tantos desde sus oros, siempre serán un ejemplo. Dos personajes que los niños deben conocer y los grandes disfrutar.
Es un símbolo penquista del baloncesto, un deporte que para ella va más allá de ser un pasatiempo. Hoy representa al Bío Bío por todo el mundo.