Sienten temor por los actos de destrucción que se dan después de las marchas, porque piensan que se pierde el foco de las reales demandas que el país pide.
En pocas semanas, asistimos a un cambio que parece ser definitivo en el cual se manifiesta, como nueva convicción, que la ciudadanía puede aportar más; que existen numerosos colectivos que conocen y palpan, en carne propia, los problemas de la sociedad; que pueden visualizar con mayor propiedad las vías de solución.