En economía existe una teoría llamada “la hipótesis del ingreso permanente”, en la que se explica que los individuos se endeudan para traer ingreso futuro al presente y suavizar el patrón de consumo a lo largo de su vida. Por esto, el consumo per cápita muestra un patrón mucho más estable, con menos picos que el ingreso a lo largo de la vida de un individuo.