Una autoridad migratoria hábil y responsable del cumplimiento de las obligaciones de derechos humanos de personas migrantes entendería la importante contribución de estas entidades.
Idealismo y realismo conviven en la existencia de las sociedades y de las personas, como lo refleja la gran novela de Cervantes, espejo de la vida humana. Don Quijote es idealista; Sancho Panza, realista. En la política, parte importante de la actividad humana, también conviven idealismo y realismo, tal vez más que en ninguna otra.
El ejercicio de la participación política fue hasta hace unos meses un bastión de esperanza para la mayoría de la población, esa que se agolpó en cada avenida de nuestro país.
Olvidados detrás de esos titulares y galardones, se encuentra un grupo de personas que nos permite estudiar el Universo como nunca antes: los ingenieros y técnicos.