Estamos invitados al igual que las grullas, a ser líderes, convergiendo en una misma dirección, al trabajar en equipo para promover el cuidado, protección y conservación del medio ambiente.
Desde nuestro rol en la academia, ponemos a disposición del país profesionales del más alto nivel en el manejo del recurso hídrico, con una ética basada en la sustentabilidad y capaces de aportar desarrollos tecnológicos que mejoren la eficiencia en el uso del agua, para sortear el cada vez más evidente cambio climático.
Solicitamos con suma urgencia la revisión y modificación de dicha ley para que ambos sectores pesqueros puedan volver a tener el legítimo derecho a realizar el trabajo que dignamente nos hemos ganado.
Como dijo Violeta Parra, son injusticias de siglos, y hoy, estamos ante una oportunidad histórica para que el Estado de Chile opte por fortalecer este dialogo y abandone fórmulas fracasadas que desconocen la deuda histórica que tenemos con los pueblos originarios.