En tiempos de incertidumbre, crisis políticas, económicas e incluso sanitarias, los estilos de liderazgo de ambas figuras deben ser observadas por quienes aspiran a la conducción de nuestro país, como una manera de sortear con éxito las turbulentas aguas en las que navegamos como sociedad.
Conocer las historias de las personas y sus necesidades de primera fuente otorga precisión y eficiencia al diseño de políticas públicas y programas sociales para ofrecer servicios que vayan más allá de la simple asistencia y logren la superación de la vida en calle. No podemos seguir viendo cómo hermanos nuestros caen por las grietas del sistema y no hacer nada.
El impulso de las economías naranjas ha empujado las fronteras conocidas del capital para instalar nuevos paradigmas que nos permiten desde la creatividad y la inventiva crear nuevas formas de valor