Cada año, con la llegada del mes de septiembre, el país vuelve a recordar los dolores y fracturas de nuestra historia reciente. El golpe de Estado del 11 de septiembre del 73 sigue activando los fantasmas de una generación donde víctimas y victimarios aún se encuentran y desencuentran habitando los espacios de un mismo territorio.
La invitación en estos momentos de pandemia es a pensar en acciones y medidas que nos permitan enfrentar la emergencia sanitaria, comprometernos con nuestros niños, niñas y jóvenes a una nueva educación pública de calidad que entregue oportunidades a todos.