El hombre sin pasión, la especie humana, para no tener que discriminar a nadie, no tiene una razón de vivir, el estudio de esa condición es más viejo que el hilo negro. Según Descartes, en el siglo XVlll, las pasiones clásicas son seis: Admiración, Amor, Odio, Deseo, Gozo y Tristeza.
La explicación de la magnitud de los incendios forestales no era un misterio inadivinable, las advertencias estaban en todas partes. Las altas temperaturas, los fuertes vientos pudieron haber sorprendido en otra época, pero no ahora. Los riesgos estaban allí, las propuestas para la prevención también.
El tiempo nos va, paulatinamente, otorgando características especiales, que en términos generales se describen como las edades del hombre; niños, jóvenes, adultos y viejos, subdivididas, convenientemente, según se pueda ver diferencias entre unas y otras, en la medida que se aclara el paisaje propio de cada etapa, cada una con sus propias definiciones.
No es el momento de los juicios, es el tiempo de sacar del peligro a las regiones chilenas amenazadas por el fuego, y acudir con fuerza y eficiencia en ayuda de damnificados.
Se ha dicho que cada uno de nosotros es una isla, básicamente separados de los demás. Nuestro aislamiento se hace evidente cuando estamos lejos de nuestro ambiente habitual, de nuestras familias, amigos y alrededores... Magna civitas magna solitudo. La soledad que experimenta un solitario en una ciudad grande y ajena, la ha experimentado más de alguno.
Como ha ocurrido con otras iniciativas aprobadas en el actual gobierno, ésta no tiene claridad en los montos que se comprometerán para asegurar el desarrollo de la ciencia y la tecnología del país.