Las tres grandes obras proyectadas —dos arenas multipropósito y un centro acuático olímpico de alto nivel— demandarán una inversión estimada en US\$60 millones, financiada mediante compromisos presupuestarios estatales proyectados hacia 2028-2029 y el estratégico respaldo de la CAF. En un escenario donde la economía regional requiere un reimpulso urgente, esta inversión pública y multilateral actúa como un catalizador directo de la actividad productiva, la generación de empleo formal a mediano plazo y el dinamismo del turismo, la gastronomía y el comercio minorista.
Existe un comprensible temor a que se generen vacíos en las tareas de conservación y mitigación provisoria mientras se concreta la llegada de las nuevas empresas contratistas, sumado a la inquietud por los estrictos criterios de fiscalización y solvencia que deben aplicarse en los nuevos procesos de licitación para evitar que se repita la traumática experiencia de abandono presupuestario.
La Región del Biobío ha cargado con los costosos pasivos de un estancamiento que no solo entorpeció la conectividad intercomunal, sino que también profundizó la desconfianza ciudadana frente a la ejecución de proyectos públicos críticos.
La propuesta "Mercados para Chile" parece comprender esa dimensión al incorporar aspectos vinculados con la administración, la capacitación de locatarios, la identidad territorial y el turismo.
La tragedia y el sufrimiento que han golpeado históricamente a nuestra región no admiten improvisaciones ni confianzas en la burocracia.