Las normativas, se explicó, buscan priorizar en la salud física de los estudiantes.
Nuestro país se ha comprometido a bajar sus emisiones, al 2030, a reducir sus niveles de CO2 por unidad de PIB, en 30 % con respecto al nivel alcanzado en 2007 y, por otro lado, robustecer los medios naturales de capturarlas.