Diferentes casas de estudios penquistas trabajaron sobre la marcha vía online y mediante esas plataformas mantienen a los grupos entrenando. Hoy, sin torneos, el foco cambió y la idea es ejercitarse en beneficio de la salud física y mental.
Recinto quedó en malas condiciones tras el terremoto de 2010. Con recursos de diferentes fuentes, mucha autogestión y voluntariado, corporación del club aurinegro le devolvió su mejor cara.