El acero, que viene de bajar a Palestino, depende de sí mismo. Para ello, debe vencer a los “ruleteros” como visita, condición donde tiene el peor rendimiento del certamen.
Un error de Pablo Sanhueza permitió la apertura de la cuenta. En el segundo tiempo, una tonta expulsión de Álex Díaz y otro tanto sellaron su destino de regreso al fútbol amateur.
El Campanil está en una incómoda posición para mantener la categoría, mientras el acero depende de sí mismo para clasificar a una copa internacional.