El mes próximo se van a cumplir seis años del siniestro que destruyó ese emblemático inmueble, en pleno corazón del centro penquista, y que parece haberse invisibilizado para todos, a pesar de los desnudos arcos de su estructura, que permanecen silenciosos esperando su postergada resurrección.
La intervención laparoscópica efectuada con “Da Vinci” es una de las tres cirugías realizadas con esta tecnología.