Ante el desconocimiento o la pérdida de confianza en las herramientas de la democracia, puede resultar explicable que un tercio de los estudiantes chilenos de 8° básico crea que la violencia es válida para lograr cosas.
El aseguramiento de la probidad y las buenas prácticas, se está transformando en toda la diferencia entre la iniciativas y proyectos viables, y los que permanecerán al estado de indefinida propuesta, en busca de la confianza o la certeza.
Al preguntar si se ha gobernado para todos, la respuesta de acuerdo a esa posibilidad baja a 27%, del 44% del año pasado, de modo similar la opinión sobre si el país marcha en la dirección correcta baja a 35%, del 51% del 2018.
La proporción de quienes piensan que la situación económica será mejor que la actual tuvo uno de los mayores descensos, 53%, en comparación con el 61% de 2018, un cambio en la curva que venía mostrando una tendencia al alza desde el año 2016.
Por definiciones ambiguas, en Chile casi todos se consideran parte de la clase media. En la encuesta de democracia y movilidad social de abril de este año, un 77% de las personas se autopercibe como perteneciente a esa categoría.