Así es como nuestras funcionarias y funcionarios han debido redoblar enormemente sus esfuerzos para poder cumplir con los turnos presenciales que se requieren, supliendo a aquellos compañeros que por diversas razones están teletrabajando desde sus casas apenas comenzó la pandemia en Chile.
No sólo existe un gastadero impresionante en asuntos que nadie lee, sino que se duplican los gastos porque el parecer los funcionarios y los sistemas no hablan entre sí, duplicando compras