Política

Gruia Badescu, investigador de la Universidad de Oxford: “En Chile se ha hecho mucho del punto de vista de la memoria”

Si bien hay temas pendientes, el rumano comentó que “afuera” el país es visto con buenos ojos por los esfuerzos por mantener viva su historia reciente.

Por: Ángel Rogel | 11 de Septiembre 2018
Fotografía: Isidoro Valenzuela M.

“Es interesante, pues yo me he encontrado con mucha gente aquí en Chile que me ha dicho que no se habla de memoria, pero en comparación con otros lugares aquí se habla mucho de la memoria”.

La frase que abre este artículo es de Gruia Badescu, investigador asociado a la Universidad de Oxford, de nacionalidad rumana y que actualmente trabaja en un proyecto denominado “La criminalización de pasado dictatoriales en Europa y América Latina en Perspectiva Global” junto a otros 20 profesionales de todo el mundo, aunque principalmente británicos y franceses.

Desde hace unas semanas se encuentra en Concepción y expondrá “Lugares de Memoria” en la Universidad Andrés Bello (11 horas en el Auditorio 301). Lo anterior, en el marco del proyecto Fondecyt titulado “Memorias colectivas  de lugares y/o sitios de memoria en Concepción: emociones desde los imaginarios locales vividos”.

En el contexto de la conmemoración de los 45 años del Golpe de Estado, el investigador rumano conversó con Diario Concepción y habló de la importancia de preservar la memoria y explicó por qué Chile, a pesar de la crítica de algunos sectores, ha experimentado avances importantes.

“Hay países del continente, como Brasil, u otros de Europa, donde sigue habiendo gente que fue parte de dictaduras y hoy son parte del poder político y económico, como en Rumania. Ahí no se puede hablar (de memoria). Se habla a nivel de víctimas o agrupaciones. Con esto no me refiero al punto de la justicia o la impunidad, pero desde el punto de vista de memoria se ha hecho mucho aquí, se puede decir que es un ejemplo”, aseguró.

Badescu agregó que “lo interesante es que muchas veces se conoce más afuera que aquí. Se hablaba en algún momento, en los años 2000, que la mayor cantidad de visitantes de Villa Grimaldi, en Santiago, eran extranjeros. Eso cambió, pero Chile es mirado desde afuera como un ejemplo de trabajo con memoria”.

Contó que existen grandes diferencias con otros países. En Europa, ejemplificó, por muchos años España optó “por el pacto del olvido, no habla y seguimos viviendo. Y cuando se instaura la ley de memoria histórica es influencia Latinoamericana”.

– ¿Por qué es tan importante trabajar con la memoria al nivel de la ciudad, de los lugares?

– La arquitectura, los lugares, la ciudad, siempre son parte de nuestra existencia. Y uno cosa es cuando hablamos de la historia en abstracto, pero otra cosa distinta es cuando llegamos a un lugar que es testigo de algo que ha pasado. Creo que estar en un lugar te conecta con experiencias del pasado. No importa que ahora exista una nueva estructura, lo importante es que algo pasó en ese lugar específico.

– ¿Qué opina cuando escucha que el ejercicio de la memoria no es tan importante?

– Hay distintas ideas de memoria. En Europa se habla memoria cosmopolita, paz social, de no complicar las cosas. Pero también hay memoria antagonista, esa que dice que hay que destruir monumentos como, por ejemplo, el de los confederados en Estados Unidos, pero ello significa violencia. Pero se habla de una memoria agonista, es decir, incluir perspectivas conflictivas en dialogo. No sólo no se puede permitir que se ignore o destruya el pasado, sino que necesitamos que las nuevas generaciones sepan lo que ocurrió en un lugar, porque siendo de diferentes generaciones, habrá diferentes perspectivas, pero si no dejamos que exista información, solo la información, explicando que pasó en un lugar, la capacidad de comunicar a las nuevas generaciones se destruye. Es importante dialogar, no imponer una versión, pero decir que algo pasó.

–  ¿Qué ha observado respecto a este tema en Concepción?

– El año pasado hice una investigación en Chile y estuve más involucrado. Ahora estoy más como un huésped del proyecto (Fondecyt), entonces no he hablado mucho con gente, pero escuché los resultados de ese trabajo y es muy interesante, porque se ven las emociones de la gente en cuatro partes distintas, en (el Estadio Municipal de) Collao, en Pedro de Valdivia (Cuartel Bahamondes), la Catedral y la Universidad de Concepción. Se puede ver que hay división en la sociedad, pero también se puede apreciar una ciudad que tiene miedo de las catástrofes. Hay memoria, muy sutil, como la placa en el Estadio. Pero el Cuartel Bahamondes hoy no existe. En este proyecto hay propuestas para ver qué hacer con esos lugares que no están marcados.

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