Opinión

Diversidad e inclusión laboral

Por: Diario Concepción | 29 de Septiembre 2017
Fotografía: Diario Concepción

Por: Ariel Yévenes Subiabre

Este año entrará en vigencia la Ley de Inclusión Laboral para Personas con Discapacidad, señalando un avance que, aunque aún inicial, implica enfatizar en el cambio cultural que nuestro país precisa para encaminarse hacia una sociedad con menor discriminación. La nueva ley exige reserva del 1% de empleos para personas con discapacidad o asignatarias de pensión de invalidez en organismos públicos y empresas con 100 o más trabajadores. Además, el respeto a la dignidad de las personas con discapacidad mental, prohibiendo toda discriminación.

Es de suma importancia resaltar estas iniciativas, pues avanzar hacia una sociedad más inclusiva demanda acciones concretas desde distintos frentes, para ir paulatinamente construyendo una conciencia social promotora de la no discriminación. Se trata de promover nuevas visiones que, esta vez desde el espacio laboral, hagan práctico el discurso de la inclusión y plasmen en nuestra cotidianeidad el respeto a la diversidad. Esto es estratégico al momento de promover un cambio social hacia una mejor sociedad, pues mucho de nuestro tiempo estamos en el trabajo y allí donde podemos aprender de la experiencia de nuestros pares. Algo similar ocurre en el espacio educativo, otro lugar donde es clave promover la diversidad.

Al respecto, parece importante relevar algunos elementos claves para que la aplicación de la ley potencie efectos más allá del 1% de reserva de empleos. En primer término, la importancia de contar en empresas y organizaciones con directivos comprometidos con la diversidad, pues el éxito de la inclusión requiere esencialmente de gran visión estratégica para instalar la voluntad inicial en la tarea. En segundo lugar, la importancia del apoyo de todos los trabajadores con la apertura que significa apostar por la diversidad. Y en tercer lugar, la importancia de políticas públicas que adicionalmente emerjan con visión de fomento flexible para el cambio.

Con todo, más allá del cumplimiento legal y su fiscalización, lo que está en el fondo es la conciencia de que la diversidad nos hace bien y nos fortalece humana y estratégicamente. Por cierto, la construcción de esta conciencia demanda esfuerzo desde distintos frentes, especialmente considerando todo el tiempo en el cual se ha tendido a olvidar la diversidad. Por ello es preciso resaltar estas iniciativas y articular esfuerzos para fortalecerlas, toda vez que la construcción de una sociedad más íntegra y verdaderamente desarrollada lo exige.

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