No obstante, tan importante como retomar los trabajos será garantizar su ejecución oportuna y resguardar a quienes se vieron afectados por el abrupto término de los contratos anteriores.
Tal como se apreció con los temporales, por estos días, con la aparición de un sol primaveral, lo ocurrido con el anuncio de la relicitación de tres de las cuatro obras abandonadas por Tapusa hace algunos meses genera un escenario positivo de cara a los meses que vienen.
Es que el impacto de la noticia del freno de los trabajos se extendió a todo el Gran Concepción y también a nivel nacional, debido a la magnitud de las iniciativas que quedaron a medio construir.
Por lo anterior, resulta reconfortante la confirmación del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), que iniciará en septiembre los procesos de licitación para retomar tres de las obras que la citada empresa española dejó inconclusas en el Gran Concepción: el Enlace Perales, el Corredor de Transporte Público Colón-Perales y el Paso Sobre Nivel Esmeralda.
De esta manera, las iniciativas ya completaron su reevaluación técnica y financiera ante el Ministerio de Desarrollo Social y Familia (Mideso), obteniendo la Recomendación Satisfactoria (RS) que permite avanzar hacia los nuevos procesos de contratación.
El seremi de Vivienda del Biobío, Anselmo Villagra, señaló que el objetivo es que, antes de finalizar 2026, estén contratadas las nuevas empresas que deberán retomar y terminar las obras. “Estamos cumpliendo el compromiso de avanzar con máxima celeridad para recuperar estos proyectos estratégicos para el Gran Concepción. Con las Recomendaciones Satisfactorias aseguramos los recursos y el avance administrativo para que, antes de fin de año, tengamos a las nuevas empresas faenando en terreno”, explicó.
Sin embargo, bajo el mismo prisma, la situación de los contratistas que quedaron a la deriva con la salida de Tapusa sigue en veremos, ya que la misma Seremi explicó que no puede asegurar su inclusión en los futuros contratos, pues se trata de licitaciones nuevas.
Con todo, el desafío recién comienza. La reactivación de estas obras representa una señal alentadora para miles de habitantes del Gran Concepción que han debido convivir con proyectos inconclusos y los trastornos derivados de su paralización. No obstante, tan importante como retomar los trabajos será garantizar su ejecución oportuna y resguardar a quienes se vieron afectados por el abrupto término de los contratos anteriores.
Si el proceso logra desarrollarse con la celeridad comprometida y la coordinación necesaria, la relicitación de estas iniciativas no solo permitirá recuperar infraestructura clave para la intercomuna, sino también restablecer la confianza ciudadana en la capacidad del Estado de sacar adelante proyectos estratégicos para el desarrollo regional.