Una inyección de optimismo parece ser el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de junio, el cual, de acuerdo con lo informado por el Banco Central creció 2,4% en comparación con igual mes del año anterior.
De acuerdo con la información preliminar, la serie desestacionalizada aumentó 0,6% respecto del mes precedente y 1,4% en doce meses. El mes registró un día hábil más que junio de 2025.
Según la misma entidad, el resultado del Imacec se explicó por el crecimiento de la minería, los servicios y el comercio. Estas mismas actividades fueron las que contribuyeron al aumento del Imacec en términos desestacionalizados. Asimismo, detalla el Banco Central, el Imacec no minero presentó un incremento anual de 1,4%, mientras que en términos desestacionalizados creció 0,1% respecto del mes anterior y 0,4% en doce meses.
Lo anterior fue celebrado desde el Gobierno y adherentes al oficialismo.
El ministro de Hacienda Jorge Quiroz indicó que “tuvimos una buena noticia hoy (…) Está en línea con lo que había señalado hace unos días, de que el mes de junio ya era un mes que marcaba un cambio de tendencia y esto significa que la economía está volviendo a crecer”, consignó el Diario Financiero.
“Mucha gente pensaba que estábamos en recesión técnica. Ustedes recordarán que ya hace unos 20 días dijimos que no, que junio era un mes que se veía positivo, y bastante positivo”, agregó el mismo secretario de Estado.
En tanto, el biministro Daniel Mas indicó que “seguimos en una economía estancada, pero con gestión y mayores certezas, estamos comenzando a revertir esta tendencia. Es el primer paso de un largo camino”.
En suma, este indicador entrega aire fresco en medio de un escenario económico que por demasiado tiempo ha estado marcado por incertidumbre y bajo crecimiento. Pero, todo apunta a que se debe tener prudencia y sería un error transformarlo en un motivo celebración.
Particularmente para regiones productivas como el Biobío, se debe consolidar un ciclo de inversión, empleo y productividad que permita recuperar el dinamismo perdido. Las señales son alentadoras, pero el verdadero examen estará en la capacidad de transformar este repunte en una tendencia sostenida.
Se requiere avanzar, por ejemplo, en proyectos de inversión, fortalecer la competitividad de sus empresas y generar condiciones que devuelvan confianza a los emprendedores y trabajadores. El crecimiento de junio abre una ventana de oportunidad que no debe desaprovecharse.