Fast-track para inversiones, subsidios a la retención de puestos de trabajo y mayor ejecución del MOP destacan entre las solicitudes de la CPC, Corma, Asexma y sindicatos locales.
El Presidente José Antonio Kast adelantó la presentación de un Plan de Emergencia Laboral de corto plazo, cuyos detalles se entregarían tras las celebraciones de Fiestas Patrias. El anuncio responde a las elevadas cifras de desocupación e informalidad reportadas en el último informe del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
En el Biobío, de acuerdo con un informe de septiembre del Observatorio Laboral Biobío, la población ocupada en la región disminuyó un 2,7 % en 12 meses, mientras que los asalariados privados formales cayeron un 4,7 %. A este escenario se suma el aumento sostenido del desempleo y de la informalidad.
“Entre los sectores más comprometidos está la industria manufacturera, que ha tenido un comportamiento muy volátil. Por su parte, las exportaciones forestales cayeron un 6,2 %, el consumo de los hogares disminuyó un 0,3 % y la construcción experimentó un fuerte descenso en los permisos de edificación. En consecuencia, la caída de la ocupación y el aumento del desempleo responden directamente a la baja actividad económica de la región y el país“, afirmó el doctor en Economía, académico de la Universidad del Bío-Bío y director del Observatorio Laboral Biobío, Luis Méndez.
Asimismo, la ocupación informal creció en 12.113 personas, elevando la tasa al 27,6 % (+2,4 puntos porcentuales [p. p.]). Este incremento afectó tanto a hombres como a mujeres, alcanzando un 25,5 % y un 30,2 % respectivamente. El alza total estuvo impulsada principalmente por la población femenina (+3,6 p. p.), según consigna el reporte del observatorio.
En este contexto, los gremios regionales y el Gobierno Regional (Gore) definieron las prioridades de corto plazo que consideran urgentes para la zona y que debieran contemplarse en el próximo plan de emergencia laboral nacional.

Foto: Carolina Echagüe
El gobernador regional del Biobío, Sergio Giacaman, destacó que su administración ha focalizado sus esfuerzos en la creación de empleo. “Orientamos el 65 % de la inversión regional hacia proyectos intensivos en mano de obra. Además, presentamos el plan Juntos Reactivamos Biobío, alineado con la dirección que debiese seguir la iniciativa presidencial”.
“Solicitamos a la Dipres transferir $5 mil millones al Sence para subsidios al empleo con recursos del Gore. También avanzamos en la firma de 34 proyectos FRIL (Fondo Regional de Iniciativa Local) para iniciar obras de mejoramiento, equipamiento e infraestructura ejecutadas por los municipios. Asimismo, transferimos al Serviu más de $3 mil millones para dar continuidad a proyectos habitacionales en ejecución y resguardar los puestos de trabajo creados”, detalló en cuanto al avance de sus gestiones.
El gobernador añadió que prevé socializar el documento final del plan Juntos Reactivamos Biobío con los gremios los primeros días de octubre, para luego entregar una propuesta formal al Ejecutivo “que ponga en valor la vocación logística del Biobío y genere condiciones de desarrollo a mediano y largo plazo”.
Desde el sector privado, el gerente general de la Cámara de la Producción y del Comercio, CPC Biobío, Cristóbal Herrera, valoró la articulación entre las carteras de Trabajo, Obras Públicas, Vivienda, Subdere y Economía. “La crisis laboral debe enfrentarse de manera transversal; estas acciones responden a una urgencia social y económica prioritaria para la Región y el país”, sostuvo.
La CPC Biobío priorizó un fast-track para proyectos de rápida generación de empleo, junto con subsidios e incentivos a la contratación, “claves para miles de familias que buscan un soporte económico”. Herrera agregó que los gremios entregarán una cartera de proyectos estratégicos al Ministerio de Economía para agilizar la inversión.
Por su parte, el presidente de Corma Biobío-Ñuble, Alejandro Casagrande, enfatizó la urgencia de actuar frente a una tasa de desocupación del 10,6 %. “No basta con diagnósticos. Necesitamos transformar la inversión y los recursos disponibles en empleo real”, aseveró.
Casagrande propuso cuatro ejes: acelerar la inversión pública en obras del MOP que involucren a pymes locales; implementar un plan intensivo de empleo forestal preventivo (cortafuegos y despeje de caminos) ad portas de la temporada de incendios; acelerar la recuperación de suelos afectados apoyando a pequeños y medianos propietarios; e impulsar la construcción en madera para proyectos públicos y habitacionales. “No podemos seguir abordando por separado el desempleo, los incendios, la infraestructura y la pérdida de masa forestal. Lo que la región requiere es decisión y ejecución”, planteó.
En tanto, el gerente general de Asexma Biobío, Alfredo Meneses, coincidió en destrabar proyectos clave como el Puente Industrial, fortalecer el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) con foco en las comunas más golpeadas por el desempleo e implementar franquicias tributarias o subsidios a la contratación local. “Si bien la desocupación es un problema nacional, el Biobío enfrenta una crisis especialmente profunda”, puntualizó.

Foto: Carolina Echagüe
Desde el ámbito sindical, el vocero de la Mesa por la Defensa del Empleo y la Industria, Iván Montes, coincidió en instar a destinar recursos a obras públicas y viviendas sociales de rápida ejecución. Además, insistió en incorporar apoyos específicos para la conservación de plazas laborales. “Se requieren subsidios no solo de contratación, sino también de retención, como los aplicados tras el cierre de la Siderúrgica Huachipato y que tuvieron buenos resultados“.
Finalmente, Montes enfatizó la necesidad de unificar la información del mercado: “Es clave centralizar los datos sobre la demanda laboral industrial y no dispersarla en distintos centros. Conectar eficientemente la oferta con la demanda regional a través de organismos como el Sence resulta urgente”.