Análisis de cifras locales advierte que la mayor parte de los trabajadores consolida largos períodos de permanencia, factor central en la discusión sobre la flexibilización y rebaja del histórico beneficio de despidos.
De acuerdo con un detallado análisis de las cifras regionales sobre longevidad laboral, preparado en forma exclusiva para Diario Concepción por el Observatorio Laboral Biobío, la zona presenta un perfil de antigüedad mayor al promedio nacional.
La revisión de las cifras locales adquiere especial relevancia en un contexto en que el Ministerio del Trabajo y Previsión Social evalúa presentar prontamente un proyecto de ley. La iniciativa recogería propuestas hechas a la Mesa de Reactivación Laboral para modificar la indemnización por años de servicio, rebajándola en un 50% y haciéndola “a todo evento“.
La normativa actual contempla una indemnización con tope de 11 años en caso de despido por necesidades de la empresa, considerando el pago de un mes por año trabajado.
El titular de la cartera, Tomás Rau, detalló a CNN que entre las opciones a evaluar figura una cotización del 1,8% a cargo del empleador, la cual se acumularía en una cuenta individual generadora de rentabilidad.
De aprobarse un eventual proyecto de ley, el ministro Rau precisó que la norma no tendría efecto retroactivo. Al extenderse “a todo evento”, incluyendo renuncias voluntarias, la medida podría constituir un beneficio para los grupos que experimentan mayor movilidad laboral.
En el análisis realizado por el equipo que lidera el Dr. Luis Méndez, director del Observatorio Laboral Biobío y académico de la Facultad de Ciencias Empresariales (FACE) de la Universidad del Bío-Bío (UBB), se determinó que “los datos de duración promedio reafirman el perfil del mercado laboral en la Región del Biobío: una mayor longevidad laboral que el promedio nacional, sostenida principalmente por el empleo público, los empleadores y la fuerza de trabajo formal. Por contraparte, el sector privado asalariado, el servicio doméstico y el empleo informal representan los segmentos de mayor rotación y menor tiempo de permanencia continua en la ocupación”.
Lo anterior se relaciona con la categoría de duración promedio del empleo según características sociolaborales del año 2025 (ver tablas). En cuanto al desglose por sexo, la información preparada por el Observatorio Laboral Biobío muestra que los hombres presentan una distribución ligeramente más polarizada hacia el empleo muy nuevo (menos de 1 año) o de larga trayectoria (más de 11 años).

Elaboración: Observatorio Laboral Biobío / Diseño: Paulina Parra
Las mujeres, en cambio, exhiben una estructura con mayor peso relativo en las fases intermedias de estabilidad laboral (entre 1 y 11 años), aunque se aprecia una brecha relevante en la entrada a nuevos puestos (menos de 1 año), donde 6 de cada 10 nuevos empleos son ocupados por hombres.
Respecto a los ocupados en la Región según tramo de antigüedad y categoría ocupacional, los números muestran que el mercado laboral del Biobío exhibe una clara asimetría. “El sector privado absorbe la mayor parte del flujo de entrada de trabajadores con menor antigüedad (es el motor del empleo de corta duración), mientras que el sector público actúa como el principal ancla de estabilidad y permanencia a largo plazo”, según se lee en el informe.
En cuanto a la formalidad del empleo, desde el Observatorio Laboral Biobío indicaron que existe una relación inversa con la antigüedad y es que a mayor tiempo de permanencia en la ocupación, menor es la prevalencia del empleo informal. “Esto sugiere que la continuidad laboral favorece la consolidación de relaciones formales, mientras que las contrataciones o emprendimientos de menor antigüedad presentan una mayor tasa de informalidad inicial en la Región”, explicaron.

Elaboración: Observatorio Laboral Biobío / Diseño: Paulina Parra
Al comparar los años 2024 y 2025, Méndez explicó que “la estructura del mercado laboral del Biobío muestra un comportamiento dual: un segmento altamente dinámico de corta duración (menor a 1 año) convive con una base muy estable de trabajadores maduros (más de 5 años). Entre 2024 y 2025, el mercado laboral regional tendió al envejecimiento o maduración del empleo, compensando la pérdida de puestos de menor antigüedad con el afianzamiento de puestos en tramos intermedios y avanzados”.
Consultado sobre los probables efectos de un proyecto que modifique las condiciones de las indemnizaciones, el también académico de la FACE de la UBB sostuvo que “el mayor perjuicio para los trabajadores es que la indemnización sea reducida a medio mes. La legislación actual establece un mes por año con tope de 11 años por necesidades de la empresa. Si consideramos que cerca del 56% de los trabajadores tiene entre 3 y 11 años o más de antigüedad, esto significaría una pérdida e introduciría inestabilidad”.
“Por el lado de las empresas, otorga mayor flexibilidad en el manejo del recurso humano y resta rigidez al mercado. Permite además programar costos mediante la cotización del 1,8% sobre la remuneración imponible, evitando un desembolso directo cada vez que la compañía lo requiera”, agregó el Dr. Méndez, apuntando a que las políticas públicas deben buscar un punto de equilibrio mediante un diálogo amplio.

Elaboración: Observatorio Laboral Biobío / Diseño: Paulina Parra
Por su parte, Mikel Capetillo, presidente provincial de la CUT Concepción, comparó, en su oportunidad, las propuestas con las reformas aplicadas en los años 80. “En esos años prometieron crear empleo reduciendo la indemnización y entregando los fondos a las AFP. El resultado fue un aumento histórico del desempleo… Hasta agosto de 1980, los trabajadores tenían indemnización sin tope, un derecho que nunca recuperamos”, cuestionó.
El dirigente añadió que “mientras los trabajadores pierden poder adquisitivo, se favorece a las grandes fortunas. Hoy el ministro Rau habla de medio mes por año a todo evento, pero cabe preguntarse: ¿será con o sin tope de años?”.
En la misma línea, Iván Montes, vocero de la Mesa por la Defensa del Empleo y la Industria Regional, calificó las eventuales medidas de precarizadoras. “No podemos admitir nivelar hacia abajo. No es ético decir que “no será retroactiva”; eso no es pensar con responsabilidad en las futuras generaciones”.
Explicación del Gobierno
Finalmente, Camila Álvarez, seremi del Trabajo y Previsión Social del Biobío, detalló en su momento el origen de las propuestas. “Efectivamente, las modificaciones a las indemnizaciones por años de servicio formaron parte de las iniciativas allegadas a la Mesa de Reactivación Laboral convocada por la cartera”, precisó.
Desde la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), apuntó Álvarez, “señalan que es una causal de rigidez laboral que afecta a la empleabilidad e indican, además, que el sistema de indemnizaciones de nuestro país está por sobre el promedio de la OCDE, que es de 10 años, en comparación con los 2,3 sueldos que se pagan habitualmente como indemnización en dicho bloque”.

Elaboración: Observatorio Laboral Biobío / Diseño: Paulina Parra